La salud mental siempre ha sido la gran olvidada dentro de la sociedad. Nadie duda a la hora de acudir a su médico de cabecera cuando nota alguna molestia en su cuerpo, ¿pero qué pasa con nuestra mente?

Invisibilizada e infravalorada a partes iguales, la salud mental sigue rodeada de mitos y estigmas. Para Marta Soro, psicóloga sanitaria y forense, los jóvenes están teniendo un papel fundamental a la hora de darle la importancia que merece, rompiendo los esquemas de la sociedad. Sin embargo, aún es necesaria una psicoeducación  que nos ayude a cuidar de nuestra mente como deberíamos.

P: ¿Por qué crees que la salud mental está tan infravalorada?

M: La salud mental está infravalorada debido a los mitos sociales que persisten en la actualidad en relación a las personas que acuden a terapia. Se tiende a etiquetar erróneamente a las personas que asisten a salud mental como personas “incapaces” entre otros adjetivos, contribuyendo a que finalmente ellas mismas terminen por estigmatizarse. Entonces me planteo… ¿Cómo va a ser una persona considerada como incapaz por el simple motivo de acudir a terapia para cuidar de sí mismo? ¿Es que no es acaso lo que deberíamos de hacer todos? La salud mental en ocasiones se torna un tema tabú y se minimiza lo cual refuerza que se mantengan los estigmas. Hablar con nuestro círculo social de salud mental igual que de salud física, desmitificar ciertas creencias erróneas en relación a la práctica en salud mental, reconocer su incidencia y fomentar la integración de profesionales de la salud tanto en el ámbito público como privado son los pasos necesarios para dejar de infravalorar al fin, la salud mental.

¿Cómo va a ser una persona considerada como «incapaz» por el simple motivo de acudir a terapia para cuidar de sí mismo? ¿Es que no es acaso lo que deberíamos de hacer todos?

– MARTA SORO

P: Relacionado con esto, ¿somos los jóvenes los que estamos lanzando una lanza a favor de la salud mental o seguimos sin ser conscientes de su verdadera importancia?

M: Ciertamente considero que, en los últimos años, los jóvenes están contribuyendo al auge de la salud mental dando visibilidad a la importancia de acudir a terapia y difundiendo los beneficios que conlleva cuidar de uno mismo. Es cierto que desgraciadamente continúa habiendo gente que duda de la validez de la salud mental, por ello, les invito a que se planteen el porqué. En muchos casos esa idea se mantiene debido al desconocimiento o a la instauración de ciertas creencias erróneas. No obstante, la psicoeducación en salud mental permitirá tomar consciencia de que debemos cuidar de nuestra mente igual que lo hacemos de nuestro cuerpo.


Esta noticia fue publicada por elDiario.es el 1 de Marzo de 2021. Casi un año después de que la pandemia de la Covid-19 comenzase. Una pesadilla que ha puesto sobre la mesa una necesidad que, aunque ya existía anteriormente, parece tener más fuerza actualmente: hablar de salud mental. Somos los jóvenes, en este caso, los más preocupados por ello. Según el informe, los estudiantes definen el año 2020 con tres palabras: «agobio», «estrés» y «ansiedad». Esta última, muy preocupante.

P: En cuanto a la ansiedad de los jóvenes, ¿podríamos considerarla la segunda pandemia?

M: La ansiedad es un “pandemia” que convive con nosotros desde hace muchísimos años, no obstante, es cierto que a raíz de la aparición de la covid-19 esta se ha hecho mucho más presente. Según datos del INE, en 2020 aumentaron en más de un 20% los síntomas de depresión y ansiedad en la población joven. Por lo que, tras la pandemia, la asistencia en salud mental se va a convertir en un imprescindible y es el momento de comenzar a psicoeducar acerca de su importancia y funcionalidad.

«Tras la pandemia, la asistencia en salud mental será un imprescindible»

– MARTA SORO

«En 2020 aumentaron en más de un 20% los síntomas de depresión y ansiedad en la población joven», expresa Marta. Los jóvenes confiesan estar emocionalmente agotados, y con razón. Se enfrentan a un horizonte oscuro provocado por las numerosas olas de rebrotes y a un futuro laboral cada vez más incierto.

«Más del 50% de los jóvenes valencianos sintió ansiedad durante el confinamiento» – El País

«El último CIS de salud mental muestra una sociedad hundida por la pandemia del coronavirus» – La voz de Galicia

-«El 90% de los españoles tienen estrés y uno de cada cuatro se automedica por la pandemia» – Cadena Ser

-«La OMS alerta de un repunte de suicidios y trastornos psicológicos debido a la pandemia» – Euronews

-«Coronavirus: los jóvenes son quienes sienten más ansiedad» – Redacción Médica

A pesar de los datos y las cifras crecientes, a pesar de leer titulares diariamente sobre el aumento de ansiedad y depresión, a pesar de que cada vez son más los que se atreven a buscar ayuda y los que lo visibilizan de forma abierta, todavía no hemos conseguido igualar la salud mental con la física.

P: ¿Crees que la sociedad entiende la gravedad de la ansiedad o es un problema psicológico que suele confundirse y que, en ocasiones, puede estar invisibilizado?

M: Existen numerosos mitos en relación a la ansiedad y en muchas ocasiones empleamos el término ansiedad en nuestro día a día de manera tan banal que termina por normalizarse. Esto contribuye a que muchas personas piensen que la ansiedad desaparece sola, que tener ansiedad es lo mismo que estar nervioso, que simplemente desaparece con medicación o con técnicas de relajación, que las personas con ansiedad son exageradas o débiles, que si evitamos lo que nos provoca ansiedad desaparecerá etc. ¿Pero qué hay de cierto en esto? La realidad es que la ansiedad se nutre de pensamientos y si no los trabajamos se extrapolarán a otras situaciones, haciendo que movilicemos la ansiedad de un área a otra sin conseguir que desaparezca. Debemos recordar que nuestras interpretaciones de la realidad guían nuestra conducta, y para ganarle la batalla a la ansiedad debemos trabajar primero nuestros pensamientos, no invisibilizarlos.

«Usamos el término ‘ansiedad’ en nuestro día de manera tan banal que termina por normalizarse»

– MARTA SORO

A pesar de los datos y las cifras crecientes, a pesar de leer titulares diarios, las personas que acuden a terapia siguen siendo consideradas como «incapaces». ¿Por querer cuidar nuestra mente somos menos válidos? ¿Por pedir ayuda somos más débiles? ¿No es justo lo que hacemos cuando tenemos algún problema físico? Entonces, ¿dónde está la diferencia?

¡Atención!: La segunda parte de la entrevista se publicará el próximo lunes. ¡No te la pierdas!