El coronavirus y sus consecuencias han causado una alteración de nuestro día a día y, sobre todo, de nuestra realidad. Nos preguntamos a diario qué se puede, y qué no se puede hacer. Y, a pesar de que expertos avalan los múltiples beneficios que tiene para la salud y esta “temporada” el practicar deporte, parece ser que las medidas optadas por nuestros dirigentes van en totalmente en contra de estos.

Los días de confinamiento hicieron reflexionar a la población. Entre muchas cosas que pasaban por nuestra mente, una muy importante era qué podíamos realizar para llegar a estar mejor preparados e impedir el contagio de la COVID19. Muchos de los consejos, a través de los medios de comunicación fueron, entre otros, cuidar la dieta, el ejercicio físico o la meditación. Pero, la verdad es que, dentro de estos, pocos más han sido demostrados que los beneficios para la salud se basan en la práctica deportiva.

Sin lugar a dudas, esta última es la manera más sencilla para prevenir patologías y mejorar nuestra salud, y está demostrado científicamente. Entonces, ¿cómo es posible que entre las primeras medidas contra el coronavirus sea cerrar gimnasios o centros multidisciplinares personales?

Health Club ha sido uno de los afectados en este sentido. Situado en la población de Picassent, el centro cuenta con distintas actividades dedicadas a la salud impartidas dentro de unos horarios marcados. Cabe destacar que NO es un gimnasio común, pues realiza la práctica desde ejercicios de musculación en la sala de pesas hasta las últimas clases colectivas, dinámicas y divertidas pero, sobre todo, personalizadas.

Este duro revés sanitario ha producido un aluvión de críticas ante las medidas que obligan a centros como Health Club a permanecer cerrados y reinventarse de todas las maneras posibles para poder continuar ofreciendo ejercicio y salud a sus clientes. Que, a diferencia de un gimnasio, estos centros no se definen ni funcionan de la misma manera.

Pues, pese a que los clientes estén controlados, bajo un seguimiento de horario, asignación de profesores cualificados y espacios acondicionados a la práctica, con total seguridad sanitaria, ha tenido que clausurar su actividad de la misma manera que los gimnasios.

Pero, ¿cerrar significa dejar de funcionar? Para Health Club el parar nunca ha sido una opción y nos lo puede explicar Carlos Rubio, CEO y entrenador personal del centro. En un periodo normal, no afectado por la pandemia, Health Club realiza los servicios de forma presencial. “Según el servicio realizamos una valoración inicial para conocer la persona, y enfocar el tratamiento/planificación del cliente, también en algunas ocasiones de forma online. Y así poder alcanzar sus objetivos de forma personalizada”.

«Hay que reinventarse de forma inmediata, para conseguir dar el máximo servicio y continuidad a tus clientes» – Carlos Rubio

Tras este duro revés, Carlos afirma que tener que cerrar un centro tan pequeño ha afectado de dos maneras. La primera, a nivel clientes, pues “no puedes dar el mismo servicio, debes modificar y variar, cosa que hace que clientes dejen de utilizar ese servicio durante un tiempo. Mucha gente deja de entrenar, incluso deja definitivamente de hacerlo por su situación económica o su situación personal”. Mientras que, por otra parte, ha afectado a nivel económico, “una empresa no tiene los mismos ingresos, los gastos siguen siendo los mismos y no disponemos de suficientes ayudas a nivel estatal o a nivel provincial/comarcal. Esto desemboca en que, si no tienes un colchón de ahorros, tienes que cerrar o puedes no seguir adelante”. 

Muy consciente de la suerte que ha sido para Health Club llegar a tener ese “colchón”, no solo ha valido eso, y para salir adelante cuando todo se venía abajo el centro ha tenido que reinventarse. “Eres consciente de los servicios que puedes ofrecer, del espacio que disponías para los entrenamientos, nutrición o fisioterapia, y modificar tu trabajo a las restricciones”, afirma Carlos mientras ve cómo las medidas legales cambian de manera constante y tienen que estar modificando su funcionamiento de manera continua. “Tienes que adaptarte a cada situación en cada momento según las herramientas que tienes”.

Pues en el caso de Health Club, su reinvención comenzaba en el momento en el que se hacía oficial cada restricción, “te llega el cambio y tienes que pensar inmediatamente , ajustar todos los entrenamientos o hacer servicios online, lo intentas ofertar lo más rápido posible. En nuestro caso, a nivel aire libre igual buscar el mejor sitio y cuál sería el máximo y mínimo de personas, para poder hacer las clases en grupo”.

Porque, esas son las características que lo diferencian de un gimnasio, un centro multidisciplinar personal, formado por profesionales cualificados, con experiencia y en constante actualización. Por tanto, ¿qué ha cambiado en los servicios que se ofrecía desde un principio a los clientes? 

Carlos responde con seguridad que “siempre hemos tratado de ofrecer todos los servicios que se nos ha permitido hacer”. Aunque han tenido que pasar baches como, el número máximo de personas reducido a dos, e incluso a uno más el entrenador, “es cierto que, hasta hace relativamente poco no se podía hacer los entrenamientos en grupo y tienes que tratar de buscar esas soluciones intentando dar el mismo servicio. Cuando es online no tienes el mismo contacto, los mismos materiales, ni el mismo feedback con esa persona, pero sí que se intenta de acercar al máximo potencial del servicio.

«Es muy importante llevar unos buenos hábitos de vida, cuando te enfrentas a enfermedades tener un sistema inmunológico más potente hará que contrarrestes cualquier situación»

Pero, como se dice “no hay mal que por bien no venga”, y Health Club se ha acogido a este dicho cuando Carlos confiesa que, tras el inicio de las clases online han conseguido captar clientes que prefieren este servicio únicamente por la “flexibilidad horaria” y la “comodidad”.

Las ventajas de un centro multidisciplinar en tiempos de pandemia destacan en cuanto a la comodidad de sus clientes, “la gente trata de evitar la masificación de gimnasios más grandes, recurría a nosotros para poder continuar formándose y utilizando nuestros servicios y viendo que realmente les ofrecíamos cosas distintas a los gimnasios pero no por eso era ni mejor ni peor únicamente distinto.”

Sin pasar por alto la importancia de realizar deporte y llevar unos buenos hábitos de vida, cuando comentamos el diferente impacto que sufre una persona activa con una sedentaria cuando entra el Coronavirus en su cuerpo, Carlos asegura que tener unos buenos hábitos “es muy importante para mantener tu salud y, sobre todo, cuando te enfrentas a enfermedades tener un sistema inmunológico mucho más potente para poder contrarrestar cualquier situación”.

Además, la gran mayoría de deportistas que sufren el virus, gracias a llevar una vida activa, logran pasarlo con muchas más facilidades y menos dificultades que una persona sedentaria, “los deportistas se recuperan más rápido porque estando activos estás más fuerte inmunológicamente y tienes más fuerza para combatir este tipo de virus y enfermedades que pueda llegar a tener o percibir”. Aunque, advierte que “esto no quita que haya casos que puede haber sido una persona muy activa y también le pueda afectar por la peculiaridad de esta enfermedad”.

Acción / @healthclub.es

Ofreciendo la máxima seguridad a sus clientes y siguiendo todas las directrices del gobierno, Health Club ha sufrido la peor situación que puede vivir un centro pequeño, verse obligado a cerrar, sin recursos ni ayudas y tener que reinventarse de la mejor manera, con todos los esfuerzos que eso ha supuesto.