«Desconectar para volver a conectar» la frase que todxs hemos escuchado y utilizado más de una vez y que queda ideal como título a una foto de Instagram. En cada periodo vacacional se escucha el aclamo de unos días de relax, de familia y amigos. Se intenta escapar de la rutina, del estrés, del trabajo, estudios… En la mesilla de noche espera ese libro que jamás has tenido tiempo de empezar, en Netflix está esa película tan premiada que por fin podrás ver y seguro que sacas tiempo para hacer alguna excusión. Pero acaban las vacaciones y solo has estado buceando en redes sociales y pendiente del algún tema de trabajo que no te correspondía esos días. ¿Has tenido alguna vez esa sensación de desaprovechar un tiempo preciado que solo te pertenecía a ti?

Carmina Beamunt, coach especializada en desarrollo adolescente, se tomó un café con nosotras para hablar de lo difícil que es para la generación Z (nacidos entre 1995-2000) y posteriores desconectar del mundo digital a penas unos días: «Estamos hiperconectados a la red y toda la tecnología ha sido creada para generar alivio en los dos momentos más perturbadores que tenemos como humanos: el estrés y el aburrimiento.»

Pregunta: ¿por qué no se conciben unos días de vacaciones sin el teléfono móvil, redes sociales u ordenador portátil?

Carmina: Estamos hiperconectados a la red y toda la tecnología ha sido creada para generar alivio en los dos momentos más perturbadores que tenemos como humanos: el estrés y el aburrimiento. En estos momentos se activan unos circuitos y una química cerebral que hará que esta conexión sea adictiva. Cada vez que le das el móvil a un niñx  o a un/a adolescente que está aburridx, o agobiadx en su cerebro operan los mismos circuitos que si le dieras un chupito de Jack Daniel’s. Somos la sociedad más conectada tecnológicamente y menos capaz intelectualmente de la historia. Y ya no te cuento a nivel emocional. Albert Einstein decía: “Temo el día en que la tecnología sobrepase la humanidad, entonces solo tendremos una generación de idiotas.” No le faltaba razón, ha llegado este día, y tenemos la responsabilidad de hacer algo al respecto. Si te das cuenta, la tecnología daña todo aquello que nos hace humanos; las relaciones sociales, el acercamiento, el memorizar, el lenguaje, la comunicación afectiva. No es de extrañar que los grandes magnates mundiales, como Steve Jobs, llevaran a sus hijos a una escuela donde el centro no eran las pantallas, es más, en casa, no les dejaba utilizar el ipad.

P: ¿Qué beneficios pueden tener en las relaciones sociales dejar de lado la tecnología digital unos días?

C: Todos estos años como Coach especializada en desarrollo adolescente acompañando personas adolescentes y familias me he dado cuenta que somos una sociedad altamente informada y poco formada emocionalmente. Estamos abrumados por tanta información y no tenemos una guía clara para ofrecerle a nuestras personas adolescentes sobre lo que se puede o no hacer con las pantallas. Es esencial y urgente educar en capacitar a nuestras personas adolescentes a saber filtrar la información. Por lo que los beneficios son recuperar la presencia, el estar viendo y sintiendo lo que ocurre en el interior de uno mismo, empatizar con los demás y conectar con el entorno. La mirada a los ojos un buen rato para sentir que no estamos solos.

P: Un adulto puede hacer la reflexión porque ha vivido parte de su vida sin estas tecnologías, pero ¿qué decirle a un adolescente que ha nacido en plena era digital y no concibe desconectar, por ejemplo, leyendo?

C: A retos del S.XXI propuestas y soluciones adaptadas al momento actual. Crear lazos de confianza para poder llegar a acuerdos de convivencia, incluso, marcar las líneas rojas por dónde no se puede pasar. Por este motivo he creado el “código de circulación del uso de las pantallas”. Te va a ayudar a ti y a tu familia a discernir entre lo bueno y lo malo de la hiperconexión. Con este código de circulación podrás regular y limitar de forma efectiva el uso de las pantallas con tu adolescente y planificar de forma ordenada vuestro día a día bajo los valores que más te importan.

P: La pandemia nos ha hecho, más aún, totalmente adictos a los dispositivos digitales, pero al ser una cosa general muchas personas pueden no darse cuentan de que están sufriendo una adicción como a cualquier otra droga. ¿Cómo identificar si tienes realmente un problema de adicción que haya de tratarse?

C: Según el estudio Monitoring the Future, también conocido como National High School Senior Survey, las personas adolescentes menos felices son aquellas que consumen más de veinte horas de pantallas a la semana. Las 8 alarmas que hay que tener en cuenta para ver si una persona adolescente está totalmente engachadx:

  • Cada vez quiere más y más. Es un túnel sin salida.
  • Tiene cambios de humor bruscos mientras juega, mientras chatea. Grita, rompe cosas, está modo “Chucky”.
  • Cambia los hábitos básicos de comer, horas de sueño (cuidado con este punto never and ever el móvil para ir a dormir, tiempo de descanso u ocio.
  • Baja el rendimiento académico.
  • Pide más aparatos, más ampliaciones de juegos, más dispositivos. Nunca es suficiente.
  • Se aísla en casa, en el coche, en los encuentros familiares.
  • Necesita gastar más dinero para ampliar el juego o gastar dinero a través de videojuegos sin tu consentimiento.
  • Miente y tergiversa el tiempo conectado y lo que ha hecho mientras estaba conectado.

P: ¿Qué pasa si este problema lo extrapolamos a los adultos? Si no te permiten desconectar desde el puesto de trabajo en periodos vacacionales, ¿hay que “rebelarse” ante lxs compañerxs que aunque sean tus vacaciones te mandan correos o llaman?
C:
Pienso que el respeto hacia uno mismo y hacia los demás es vital. Marcar las bases antes y crear acuerdos de lo que serán las horas de trabajo y las horas de ocio. Pienso que una buena pregunta a hacerse es: ¿para que necesito estar conectado durante las vacaciones?. La gran mayoría de veces el ser humano se resiste a mirar en su interior, en conectar con su ser esencial, porqué hay partes que uno no quiere mirar, y estar conectado incluso en vacaciones nos mantiene en esa narcotización. Es urgente despertar y ser conscientes que el día que todo se acabe lo único que nos vamos a llevar es el amor que hemos dado y recibido, y las veces que has dicho y te han dicho: te quiero llenándote el alma.

P: Como sociedad, ¿Cómo podemos interiorizar que es necesario el descanso digital?

C: Aprendiendo a escuchar nuestro interior, mirando las heridas de vida, de amor y de muerte que todos llevamos. Sanar nuestro pasado para que las nuevas generaciones no carguen con nuestras mochilas emocionales con asuntos no resueltos. Acercarnos a la naturaleza para respirar y conectar con nuestra parte más humana. Y abrazarnos y acarícianos mucho.