Cada vez tenemos más interiorizada la idea de que el aspecto físico determina una buena o una mala salud. Por eso, los movimientos que abanderan ese contra a la dietas adelgazantes ponen en valor un tipo de alimentación intuitiva que se basa en la autorregulación y la salud física.

Seguir un tipo de alimentación sin estar regulada supone un riesgo, a priori, para nuestra salud pero, ¿Y si esa, que dice ir en contra de restricciones, prohibiciones y perfecciones, te deriva a eso mismo? El “Realfooding” es un movimiento que se define como un ‘Estilo de vida’, donde se intenta promocionar la salud por encima de cualquier cosa, cambiar hábitos y adentrarse en un mundo donde tu salud sea lo más importante para ti.

Ahora bien, ¿y si huyendo de dietas restrictivas y ultraprocesados derivas a algo mucho peor como un Trastorno de Conducta Alimentaria? Alejandra (@ale.infantes) comenzó a obsesionarse con “comer comida real” y se adentró en el movimiento del Realfooding, creado por Carlos Ríos, que lejos de conseguir un estilo de vida sano, se vio sumida en el pero de los resultados, un trastorno.

Pregunta: ¿Crees que el “Realfooding” es un movimiento que puede tener muchas vertientes?

Respuesta: Yo creo que el realfooding es algo muy técnico y aunque cada persona es un mundo, la teoría es la que hay. Pero si es verdad que en cuanto a maneras de practicarlo, las personas pueden llevarlo de distintas maneras, o haciendo el cambio de alimentación radical o progresivamente, o incluso no cambiar prácticamente nada de la alimentación a excepción de un par de cosas

P: La creación de este estilo de vida puede acarrear problemas cuando a una persona se desestabiliza psicológicamente con su relación con la comida, en plano personal, ¿de qué manera puedes evitar esa desestabilizad?

R: En el momento en que una persona puede tener cierta desestabilización psicológica, se busca una manera de equilibrar la balanza y de sentir sensaciones positivas mediante otros estímulos. Hablo de mi caso, eso era la comida. Por supuesto, no soy profesional y solo hablo de mi opinión personal, pero si ya hubo un historial con este tipo de problemas, bajo mi punto de vista creo que la mejor solución es crear pautas para no volver a recaer en un círculo vicioso. Ya no es solo llevar dichas pautas, hay que tener en cuenta la fuerza de voluntad porque es muy difícil que tu cuerpo o tu mente te pidan algo pero hacer lo contrario aunque sepas que es lo correcto.

Si era guapa antes, soy guapa ahora porque soy la misma persona pero con más grasa en el cuerpo.

P: Ha habido muchos casos en los que su creador, Carlos Ríos, ha sido nombrado por fomentar este tipo de trastornos a través de redes sociales como TikTok, ¿Qué opinas al respecto?

R: Entiendo que Carlos Ríos está formado y entiende totalmente de lo que habla, pero creo que la forma en la que se refiere a personas, muchas de ellas en plena adolescencia y bastante jóvenes no es la adecuada y hacerles sentir mal porque coman mayonesa no creo que sea la manera más acertada de atraer a gente a lo que conocemos como Realfooding. Ya no solo la forma de dirigirse a ellos, el hecho de no dar alternativas en el vídeo que comenta. Cuentas en Tiktok como Staynutri (de la que soy fiel seguidora), ha realizado el mismo tipo de vídeos de una forma súper correcta, dando distintas opciones, animando a las personas, explicando de manera asertiva en qué pueden mejorar y alabando lo que están haciendo bien. Puede tener más o menos formación que Carlos Ríos, pero su mensaje es mucho más alentador a hacer un cambio en nuestra vida y cambiar ciertos patrones alimenticios.

P: Como persona que forma parte de esta sociedad, ¿crees que hay un problema de confusión entre salud y belleza?

R: Totalmente. Está socialmente relacionado y aceptado que las personas normativas son las que mejor estado de salud poseen. Las personas con infrapeso y sobrepeso/obesidad no se sienten normalizadas sino culpables por tener la condición física que tienen, cosa que afecta también a su salud mental. La condición física deriva de tantos factores que encasillarlos en un único tipo de cuerpos crea inseguridades totalmente innecesarias, y fomenta que las personas sigan en el círculo vicioso de comentar cuerpos ajenos sin tener ningún conocimiento.

P: La gran mayoría de personas, de una forma u otra, ha sido víctima de la cultura de la dieta, ¿Piensas que es esto lo que conlleva a una relación tóxica con la comida?

R: No todo el mundo, pero sí creo que ciertas personas pueden desarrollar una relación muy tóxica con la alimentación. El sentirnos culpables por no estar haciendo dieta o no hacer los suficientes “sacrificios”, además de la sociedad actual, es lo que creo que enfatiza aún más dichas malas relaciones.

R: ¿Puedes contar un poco tu historia?

R: Yo siempre he tenido sobrepeso/obesidad, desde que soy pequeña siempre he tenido muy mala relación con la comida y tenía la necesidad de comer entre horas. Fue en 2017 cuando comencé a adelgazar gracias a una dieta creada por un endocrino al cual le voy a estar agradecida siempre, porque tanto si lo hacía mal como si lo hacía bien me animaba a seguir y mejorar. Adelgacé 40 kilogramos, pero mi alimentación se veía reducida ya que desarrollé piedras en la vesícula, creen que puede ser por tanta pérdida de peso en un tiempo realmente corto (fruto de esfuerzo, nada de dietas milagrosas). Al operarme a finales de 2017 y poder comenzar a comer cosas que anteriormente no porque me provocaban cólicos, comencé a engordar y a tener una peor relación con la comida. Es cierto que durante el periodo de estar haciendo una diera hipocalórica no tenía una relación excesivamente sana con la comida, porque me culpaba cuando no la seguía al pie de la letra, pero podía convivir totalmente con ella. Parte de esa culpa vino derivada de cuando conocí personas que sí seguían a Carlos Ríos y la forma de motivarme a seguirle era mediante unas especie de críticas y eso me fomentaba bastante malestar. Actualmente he engordado y aunque mis analiticas demuestran que estoy perfectamente, la gente sigue comentando y criticando mi físico y mi relación con la comida no es para nada lo tóxica que era antes. 

No es malo comer un día un trozo de tarta, ni que el chocolate que te comas no sea del 95%. Las calorías no son más que números si la alimentación no está equilibrada en sus respectivos porcentajes.

P: ¿Cuál es el punto en el que afirmas que sufres un TCA?

R: Personalmente no creo haber sufrido un TCA más en la obsesión con el comer “entre horas” que llevo viviendo toda la vida y que todo el que me conoce lo sabe. Es cierto que hace unos años miraba muchísimo las kcal de todo lo que comía, hay muchas que me las sabía incluso de memoria. Pero sí es cierto también que llevo toda la vida escuchando a mi alrededor la frase de “intenta no pasarte anda”, frase que siempre me ha agobiado bastante. Por suerte, yo me asomé al Realfooding un pelín y no quise meterme demasiado, creo que lo que explica está muy bien, pero también pienso que no controla excesivamente cómo puede afectar a sus seguidores.

P: Según tu experiencia, ¿tu alrededor cómo se comportó en esa transición? (Es decir, si te decían que estabas más guapa por haber adelgazado, o comentarios de ese tipo, o te decían que estabas obsesionada con la comida)

R: Yo creo que todas las personas que se han sometido a realizar una dieta, han escuchado ese tipo de comentarios. Ahora que he engordado me dicen “con lo guapa que estabas antes”, fomentando que mis inseguridades respecto al físico aumenten. Si era guapa antes, soy guapa ahora porque soy la misma persona pero con más grasa en el cuerpo. Un amigo te dice en medio de una comida y entre risas “deja de comer hombre” creyendo que seguirías la broma pero realmente crea un malestar en el ambiente brutal.

P: ¿Qué consejo le darías a esas personas que se ven envueltas en un TCA, como fue tu caso, derivado del “Realfooding”?

R: Creo que al no ser profesional, puedo meter ciertamente la pata aconsejando a alguien, pero sí es cierto que poco a poco, con ayuda y mucha fuerza de voluntad, la culpa por no seguir al pie de la letra las normas del Realfooding. No es malo comer un día un trozo de tarta, ni que el chocolate que te comas no sea del 95%. Las calorías no son más que números si la alimentación no está equilibrada en sus respectivos porcentajes.

P: Por último, ¿Qué consejo te hubiera gustado recibir a ti?

R: La alimentación no debería ser una carga para nadie, el mantener una “buena alimentación”. Creo que tenemos estigmatizado el hacer dietas pero realmente es mucho más importante primero conocer tu cuerpo, saber tus necesidades, lo que le debes aportar de diferentes maneras. No todo es comer sano, y a veces intentarlo provoca un daño psicológico brutal.


Y como refleja Alejandra, dejar de escuchar a tu cuerpo y sus preferencias por centrarte en algo que poco a poco te deja de aportar algo bueno, puede llevar a tener serios problemas. Por eso, saber que la alimentación no es una carga, que los comentarios de la gente pueden llegar a ser inapropiados y no confundir la salud con la belleza, es el primer paso para encontrar lo que comenzamos a buscar, un estilo de vida sano.