De nuevo el «Realfooding» vuelve a dar de qué a hablar. La última polémica viene tras ver los indicios de trastornos de la conducta alimentaria o TCA. Y es que, después de dar voz al caso de Alejandra, en Hora del Café con “Un trastorno camuflado en estilo de vida”, toca analizar este hecho desde el punto de vista profesional.

Andrea Barrios (@perfect.imperfecta), Dra. en Psicología y especializada en trastornos de la conducta alimentaria y obesidad, quien a pesar de catalogarlo como “un movimiento sobre nutrición que trasmite conocimiento sobre los alimentos”, afirma que “tiende a ir a lo radical, a los extremos, a encasillarlos como reales o ultraprocesados, a dividirlos en buenos o malos y por otro lado promueve el pertenecer a un movimiento, es ahí donde no estoy de acuerdo, por que utiliza la psicología (culpa, miedo, pertenencia, aceptación) para que todos salgamos del mundo que él llama “Matrix”.

Para ser más precisos, nada es blanco o negro y en tema alimentario hay una paleta de grises ínfima. Y, tras diversos casos que afirman que practicar este movimiento ha sido perjudicial para su salud, hemos llegado a diversas cuestiones: ¿Movimientos como el Realfooding son culpables de determinados TCA?, ¿Es por eso que está constantemente cuestionado?

La polémica se genera porque existen muchas personas que ya tenían algunas condiciones predispuestas para tener un TCA, y al seguir este movimiento se convierte en un factor desencadénate. Por ende, ser parte de lo que puede llegar a convertirse en un TCA más el sentido de pertenencia con el movimiento, este se convierte en un factor mantenedor”, declara Andrea.

Porque recordemos, el creador del movimiento Carlos Ríos es nutricionista y “Si el movimiento solo divulgara información nutricional como otros tantos no creo que existiera tanta polémica”, en cambio también “promueve un estilo de alimentación mezclando factores emocionales como el miedo, la culpa, el sentido de pertenencia, la aceptación social, etc.” Y eso es lo que desencadena esas cuestiones sobre él mismo y su movimiento.

Por eso, desde un punto de vista psicológico Andrea admite que realmente este movimiento puede llegar a propiciar un TCASí, siempre y cuando lo veamos solo como eso “un factor que ha podido propiciar un TCA”. 

Pero ¡ojo! Que este no es el único factor, como ella nos explica “debemos tener en cuenta que un TCA es multicausal, por lo que es imposible decir que existe un solo factor que lo genera. Pero si soy una persona que ya tiene factores predispuestos como baja autoestima, perfeccionismo, adolescencia, preocupación por mi imagen corporal, el peso etc. Movimientos como estos me pueden mostrar el camino “ideal” para llegar a tener un TCA. Y si nos ponemos a reflexionar existen muchos adolescentes hoy en día que cumplen con casi todos los factores predispuestos”.

Es algo muy serio verse envuelto en un trastorno, y más cuando tu máxima preocupación ha sido cuidarte a ti, tu alimentación y tu salud. Y quizás sin un diagnóstico no eres consciente de que estás sufriendo uno. “Pienso que, en primera instancia no es tan fácil poder detectar si tengo el diagnostico de un TCA, pero sí existen ciertas cosas que pueden indicar que debería acudir con un profesional experto en esta área para saber si lo tengo o no:

Los 4 factores principales que miraría son:

  • La relación que tengo con la comida (miedo, culpa, ansiedad, rechazo, etc.)
  • La relación con mi peso (si mi estado emocional se modifica por este factor)
  • La relación con mi imagen corporal (rechazo, asco, odio, frustración, etc.)
  • La relación que tengo con el ejercicio (prioridad fundamental o culpa al no hacerlo)”

La sociedad vive con el pensamiento de una cultura de la dieta, e incluso llega a pensar que hay alimentos buenos o malos y eso se da debido a varios factores. El principal es la manera de pensar que tenemos del “cuerpo perfecto” y que, si llegamos a él seremos más aceptados y más felices, “desgraciadamente la sociedad sigue admirándolo y esto es totalmente mentira. He visto el sufrimiento en muchísimas personas delgadas con cuerpos “perfectos”, por que el precio que se tiene que pagar por llegar a eso es demasiado alto”, confiesa la Dra. Barrios.

Otro de esos factores es cómo encasillamos las cosas en extremos, para los seres humanos es más fácil determinar algo como “bueno” o “malo”. “Al final si hablamos de escala de grises no terminaríamos porque depende de la percepción de cada uno, es así como debería ser la nutrición, ir enfocada a cada persona”.

El hecho de encasillar es lo que conlleva al pensamiento negativo de prohibir y eliminar, sin ser conscientes de lo peligroso que puede llegar a ser eso, como comenta Andrea, “cuando nos PROHIBIMOS algo lo único que generamos es mayor DESEO por eso, por lo que cuando yo me prohíbo comer algo, solo deseare comerlo con mayor anhelo y en algún momento terminaré comiéndolo, pero generalmente lo hare con mucha ANSIEDAD y no lo disfrutaré realmente y después de eso me sentiré muy CULPABLE, por lo que me prohibiré volver a comerlo como si estuviera cometiendo un pecado o un delito. Es así como entramos en el ciclo de restricción – sobre ingesta”, y ya nos estaríamos introduciendo en un mundo al que no querríamos entrar, el del trastorno.

«El equilibrio es la mejor manera de llevar nuestras vidas»

Dra. Andrea Barrios

Pero, el Realfooding es un movimiento que cada vez está creciendo más, el número de personas que se sienten parte de él y forman parte de este grupo cada vez es mayor y nuestra psicóloga tiene clara la justificación “la cantidad de personas (adolescentes y adultos jóvenes) en busca de su identidad a través de las redes sociales es lo que aumenta el grupo”. Junto a la idea de obtener ese cuerpo “perfecto” y la aceptación y felicidad al conseguirlo, se le une el sentimiento de pertenencia “en estas edades es muy importante y en las redes sociales podemos encontrar de todo. En estas edades somos más vulnerables para engancharnos con ciertas cosas que pueden afectar nuestra salud física y, sobre todo, nuestra salud mental”.

Si tratamos de analizar a la sociedad, es cierto que todo el mundo tiene acceso a este tipo de información y, no tratada cómo es debido, por ende, los sectores más vulnerables como los adolescentes pueden estar corriendo un peligro. “Además que la literatura nos sigue diciendo que esta es la edad de mayor riesgo para el inicio de los TCA creo que como adultos no deberíamos dejar la alimentación en manos solo de ellos y mucho menos si es con una connotación extremista. El equilibro es la mejor manera de llevar nuestras vidas”, determina la Dra. Barrios.

Por eso, en el momento en el que detectas que el pertenecer a este movimiento te está generando sentimiento de culpa, de malestar, sufrimiento o miedo, ansiedad, etc… nuestra psicóloga opta por “dejar de seguir estas cuentas”, es decir, intentar erradicar de raíz el problema. Además, añade que “independientemente de la razón por la cual haya terminado en un TCA o creo que lo tengo, lo más importante es pedir ayuda, habla con tu familia, busca a un especialista lo más pronto posible, porque es una enfermedad muy silenciosa en muchos casos, pero cuanto más tiempo pasa más difícil se hace salir de ello. No tienes por qué vivir así, puedes tener una mejor relación con la comida”.

La relación con la comida no debe determinar tu estado de ánimo ni tu estilo de vida, por eso, se puede practicar el Realfooding sin caer en un transtorno, siempre y cuando se tenga en cuenta que “para tener un estilo de vida saludable tanto física como emocionalmente no es necesario pertenecer a este movimiento, existen muchas formas de llegar a esto sin necesidad de vivir en los extremos. Además de que si tengo miedo de caer en un TCA yo reflexionaría sobre los 4 aspectos de los que he hablado antes, tal vez tú mismo te estás dando señales de alerta y es momento de buscar ayuda”.

Y por eso dejarse aconsejar por expertos es lo ideal para hacer frente a cualquier problema y conseguir el estilo de vida que se quiere llevar a cabo. No por hacerlo se es menos fuerte o valiente, al contrario, hay que tener mucha valentía para decidir hacerlo.