“Solo he tenido suerte”, “Hay mucha gente que lo podría hacer igual o mejor que yo”, “No es para tanto, ha sido casualidad”. Frases inocentes, pensamientos que se cuelan en tu cabeza cuando alguien te da la enhorabuena por algo que has hecho bien. Simplemente eres incapaz de celebrar tus logros, pero ahí estás, machacándote con cada pequeño (e insignificante) error. Parece que no te haga falta tener enemigos. Pues para, respira, deja la mente en blanco. Lo que sientes se llama Síndrome del Impostor.

Para Merche Romero, psicóloga con hab. sanitaria, desarrollar este tipo de sentimientos en momentos puntuales, como a la hora de afrontar un nuevo trabajo, puede ocurrir de forma usual. “Pero con el tiempo y la adaptación reconocemos nuestra valía y vencemos el síndrome. Es preocupante cuando nos impide llevar una vida “normal” o nos impide seguir avanzando en la vida”, expresa.

El Síndrome del Impostor es la sensación de no sentirse merecedor/a de ningún reconocimiento o logro alcanzado. Una carrera profesional exitosa, logros académicos… y sigues pensando que ha sido “cuestión de suerte o de casualidad” y que puede desaparecer en cualquier momento, “en cuanto se den cuenta de que no eres tan bueno/a y que hay gente mejor que tú”.

“El síndrome del Impostor es la sensación de no sentirse merecedor/a de ningún reconocimiento o logro alcanzado”

– MERCHE ROMERO

“A veces sienten que están engañando a los demás (en el trabajo o la familia), como si fueran un impostor”, explica Merche. Y es que este sentimiento de poca valía puede aparecer en otros ámbitos de tu vida. Al relacionarse con amistades o con tu pareja sentimental, incluso con tus padres, puedes sentir que estás siendo un fraude y que no mereces su tiempo. En definitiva, se trata de un pensamiento de “no estar a la altura”.

La autoestima es algo fundamental para nuestro bienestar psíquico y emocional y con frecuencia la descuidamos. Además, Merche lo tiene claro: “se nos educa poco en saber reconocer nuestros logros, nuestras aptitudes y valorarnos”. Y es que aprendemos a señalarnos y reconocer nuestros defectos y fallos muy rápido; pero nos cuesta mucho aprender a reconocernos y valorarnos por nuestros éxitos. “Tanto el síndrome del impostor como el autosabotaje tienen de base la baja autoestima, el miedo al fracaso y la inseguridad en unx mismx”, explica la psicóloga.

“Reconocemos muy rápido nuestros errores, pero nos cuesta valorar nuestros éxitos. Se nos educa poco en eso”.

– MERCHE ROMERO

¿Y quién puede padecer este síndrome? Personas con altos niveles de autoexigencia y tendencia al perfeccionismo, además de miedo al fracaso. Pero no solo eso: los jóvenes y las mujeres tenemos más probabilidades de sufrirlo. En el caso de los jóvenes “en el mundo laboral es debido a la falta de experiencia profesional. Sin embargo, en ámbitos sociales (relaciones de familia, amistad, pareja) se da de manera más uniforme. Por otro lado, la experiencia que nos da la edad, puede ir creando cierta sensación de seguridad y confianza en nosotros mismxs, clave para contrarrestar el síndrome”, explica Merche.

¿Y en cuanto a las mujeres? “Basándome en los casos que atiendo, sí que se da en muchas mujeres y en muchas mujeres exitosas. Tenemos varios referentes del mundo del cine y la ciencia que han hablado de ello públicamente, como Emma Watson. Las razones pueden ser varias, falta de referentes femeninos en las altas esferas, roles de género y quizá falta de apoyo social. El machismo de nuestra sociedad afecta a todo, ya que sigue incrustado en la educación”.


“No es para tanto”, “no soy digna de estos halagos”, “era mi obligación hacerlo bien”, “si me equivoco todos se van a dar cuenta de que soy un fraude”… ¿Te suena? Si es así, debes empezar a plantearte que sufres este síndrome. Y es normal, 7 de cada 10 personas lo han sufrido alguna vez. Las claves para dejar de hacerlo son: fortalecer la autoestima, reconocer nuestra valía, establecer límites más realistas y aprender a gestionar el estrés, la exigencia y la frustración.

Además, recordamos lo importante que es acudir a terapia: “En terapia analizaremos cual es la raíz de este síndrome y crearemos un plan de trabajo ajustado a las necesidades de cada persona, incluyendo siempre el fortalecimiento de la autoestima, la seguridad propia y la gestión emocional. Si quieres saber más, puedes pedirme una primera sesión gratuita en @hablaloconmerche”.

Te mereces todos los elogios que le regalas a los demás y que nunca te has permitido decirte a ti mismx. Deja de reducir tu éxito a una sucesión de casualidades o suerte, porque el mérito es solo tuyo. Admírate tanto como haces con tus referentes.