La filosofía del movimiento Body Positive cada vez cala más en la sociedad. Son muchas las mujeres que se unen a mostrar sin miedo sus kilos de más, sus estrías, celulitis y la diversidad de cuerpos que existen para unirse con un mensaje común: todas somos válidas, sin importar el peso. Algo por lo que se ha luchado mucho (y se sigue luchando) con la intención de acabar con la gordofobia en la sociedad. ¿Pero qué pasa con las personas delgadas? ¿Tienen cabida en el movimiento Body Positive?

Decirle a una persona que ha engordado o insinuarle que debería hacer dieta o ejercicio parece un comentario prehistórico que todos asumen que es hiriente. ¿Pero somos conscientes de la cantidad de comentarios que se dicen “a la ligera” a las personas delgadas? ¿Se tiene más normalizado decirle a una persona que ha adelgazado? “Deberías comer más”, “Estás demasiado delgada” y “No paras de comer pero no engordas” son algunos de los comentarios que ha escuchado Lexy durante toda su vida. “Literalmente lo dicen como algo bueno, pero para mí es un infierno no coger nada de peso por más que coma”, expresa.

El movimiento ‘skinny shaming’ trata de visibilizar la discriminación que sufren las personas que son delgadas por constitución. Alexandra, aunque todo el mundo la conoce como Lexy, tiene 17 años y ha convivido durante toda su vida con este tipo de comentarios desagradables. Y no solo de parte de conocidos en momentos puntuales, sino por parte de compañeras de clase, profesores, amigos muy cercanos, en redes sociales e incluso por parte de su familia.

Si asumimos que es de mala educación comentarle a alguien que ha engordado, ¿por qué lo hacemos con las personas que han adelgazado?

“Cuando he intentado hablar de lo hiriente que es me han llegado a decir que no tengo motivos para quejarme, ya que socialmente la delgadez está aceptada, pero mi experiencia y la de muchas chicas y chicos demuestra lo contrario”, expresa. Incluso a la hora de vestir, los comentarios que Lexy recibía por su constitución le influían: “Literalmente cada vez que me ponía unos pantalones ajustados lloraba, llegué a quitar los espejos de mi habitación. Para evitar que se notase me ponía pantalones anchos, pero eso me hacía no ponerme los outfits que realmente quería y me frustraba aún más”.

Y es que parece que las personas delgadas o que tienen cuerpos normativos -que entran dentro del canon de belleza actual- “no tienen derecho” a tener complejos e inseguridades. “Supuestamente está aceptado que se te marquen las costillas cuando estás en bikini porque a muchas modelos se les notan, por lo tanto, según la sociedad eso no debería causarte inseguridad. Pero esa no es la realidad, puedes preguntarle a cualquier chica a la que se le noten las costillas cuántas veces le han dicho algo desagradable acerca de sus costillas o cualquier otro hueso del cuerpo”, cuenta Lexy.

“Me han dicho que no tengo motivos para quejarme ya que socialmente la delgadez está aceptada, pero cada vez que me ponía unos pantalones ajustados lloraba y siempre vestía con ropa ancha para disimular mi delgadez”

LEXY

Algo que también le ocurre a Rocío, que ha vivido durante toda su vida recibiendo comentarios sobre si tenía trastornos alimentarios. “Pareces anoréxica” es uno de los que más destaca, algo que le hace sentir especialmente mal por tratarse de un tema tan serio. “Me da mucha impotencia porque no cualquiera se puede poner en la boca con tanta facilidad y sin apenas conocerme”, expresa.

Rocío tiene 14 años y ya cuenta con una comunidad en Tiktok formada por más de 70 mil seguidores. Además también trabaja como modelo, algo que le ha ayudado a confiar más en sí misma y a aumentar su autoestima. “La verdad es que no sé explicar concretamente como conseguí que mi cuerpo dejase de provocarme tanta inseguridad, porque fue algo muy repentino, pero considero que es muy importante no juntarte con gente tóxica y cuidar muy bien de tu entorno“, explica.

“Ya sea por comentarios fuera de lugar o miradas extrañas, me he sentido muchas veces incómoda e insegura por mi delgadez”

ROCIO

Para Lexy, el cambio comenzó con ponerse las prendas de ropa y bikinis que quería sin esperar la aprobación de nadie. Con el apoyo de psicólogos empezó a aceptar su cuerpo y algo que también la ha ayudado ha sido su cuenta de TikTok, donde cuenta con más de 140 mil seguidores. “Estoy muy orgullosa de los seguidores y seguidoras que tengo, ya que me han ayudado a aceptarme a mi misma tal y como soy y han creado un espacio muy cómodo en mi cuenta”, explica.

Ambas coinciden en que la sociedad tiene todavía una tarea pendiente: no juzgar el cuerpo de nadie a la ligera. Como dice la regla de los 5 segundos; si ves algo en la apariencia de alguien que no se pueda arreglar en cinco segundos, no lo menciones. Acné, estrías, kilos de más o de menos, vello corporal… Son aspectos naturales que no se pueden cambiar. Sin embargo, si una persona tiene algo en el pelo o en los dientes, la ropa mal puesta o un moco en la nariz, díselo. Siempre que sea de forma educada, puedes ayudar a alguien a cambiar algo en menos de cinco segundos.

Y es que el miedo y las inseguridades poco tienen que ver con tener un cuerpo delgado. Incluso las personas normativas, que deberían tener “un camino más fácil” dentro del canon estético social, sufren comentarios, miradas y complejos. A Rocío siempre le ha preocupado como le veían los demás, cosa que está intentando cambiar. ¿A quién no le ha pasado alguna vez?