Vivir la vida entre filtros de Instagram que te hacen estar decente cuando el día no acompaña es como lo hace cualquier adolescente, joven o adulto que utilice las redes sociales de manera persistente. Ojos rasgados, labios carnosos, piel tersa y brillante y algo de colorete son los cambios físicos que probablemente realice cualquier filtro de moda y que es utilizado por la mayoría de la comunidad de usuarios que tiene la App. El querer cambiar partes del cuerpo para aumentar la autoestima, sin embargo, no es algo que haya inventado ninguna red social. La cirugía estética acoge gran número de usuarios desde hace mucho tiempo. Pero, ¿es la cirugía estética o el uso de los filtros de Instagram la solución a un complejo?

“La gente que no tiene complejos o tienen mucha seguridad en sí misma no lo entiende del todo, pero cuando no es el caso, la medicina estética es ese remedio que durante tanto tiempo estabas esperando, te hace sentir feliz, te quitas un peso de encima que llevabas desde hace mucho tiempo y te hace creer de nuevo en ti.” Afirma con rotundidad Ana Luisa Rodríguez quien tras su operación de aumento de pecho se siente más fuerte, confidente y segura.

Ana Luisa, como muchas otras mujeres y hombres, está feliz con su cambio físico y afirma tener en mente dos próximas operaciones estéticas para hacerse en un futuro próximo. Como ella, muchas personas alrededor del mundo abogan por acudir a un profesional que acabe de una vez con el complejo que les impide seguir su vida con normalidad. Pero, como en casi todos los aspectos de la vida, hay un debate fuerte y una opinión muy dispersa por parte de los que deciden participar- ¿Una persona que se opera es, entonces, una persona que se quiere menos? ¿Qué se niega a aceptarse?

“Por supuesto hay que quererse y hacer todo lo posible por verte guapa y disfrutar de ti, pero si no estás a gusto con tu cuerpo y hay algún remedio para quitarte ese complejo ¿por qué me voy a conformar?” Dice de manera clara Ana Luisa al preguntarle por lo que pueden pensar voces disonantes. Querer poner el freno a uno de sus mayores complejos a través de la cirugía le ha llevado a que diferentes personas le increpen de no tener la suficiente autoestima o no saber quererse bien y, al contrario de lo que la acusan, Ana insiste: “Que hasta que pueda someterme a la operación tengo que hacer mi vida lo mejor posible pues claro, pero no tienes que conformarte si no eres capaz de verte guapa, o si no quieres que nadie vea ese complejo, o si no quieres ir a la playa porque no estás a gusto enseñando tu cuerpo.”

“Tengo más seguridad y confianza que nunca en mi vida”

Ana Luisa

Aunque hablar de los cambios estéticos y operaciones es, cada vez, un poco más normal, es una práctica sujeta a muchos estigmas. Son muchas las personas famosas que ocultan sus operaciones estéticas para negar haber tenido un físico anterior que ellos consideran peor. Esta negación absoluta de haber pasado por un quirófano hace que mucha gente joven que crece en las redes sociales se crea una perfección que en realidad es Inexistente. Como cuenta Ana Luisa, operarse no significa quererse mal, pero negar que te has realizado un cambio es uno de los primeros síntomas de que algo mucho más profundo pasa.

La psicóloga Noelia Herrera nos hablaba el lunes en “Hora del café” sobre los efectos psicológicos que pueden comportar las operaciones estéticas. Insistía que: “Las inseguridades no las sana un bisturí” y afirmaba que, aunque operarse es una opción válida siempre que la persona se vaya a encontrar mejor consigo misma, si el problema persiste, la terapia es la única solución.

Si hay una abanderada a favor de las operaciones estéticas y de decir alto y claro qué se hace, cuando y por qué es Marina García, Influencer que tras su paso por el reality de “La Isla De Las Tentaciones 3” ha ganado muchos seguidores jóvenes en sus redes sociales. Gente como ella tienen la responsabilidad social de hacerles saber a sus seguidores quiénes son de verdad y mostrarles, a veces y dentro de lo posible, la vida tal y como es. Aunque es criticada e incomprendida por su corta edad y el número de operaciones estéticas que se ha realizado, Marina posa feliz en sus fotos e insiste, igual que Ana Luisa, que en un futuro próximo se hará más.

“No era consciente de que el no querer verme el pecho en un espejo o el reparo que me daba a la hora de mantener relaciones no es normal, y para mí si lo era. Y ya no hablamos de cuando llegaba el verano y tenías que ir a la playa o la piscina y ponerte en bikini. Me hacia sentir inferior, incómoda de verme en esa situación y por fin eso ha acabado.” Cuenta con emoción Ana Luisa quien hizo frente a su complejo con muchas ganas.

La entrevistada insiste en la importancia de ponerse en manos de una persona cualificada, que ame su trabajo y que tenga experiencia anterior. Profesionales muchas veces estigmatizados por parte de otros compañeros y la propia población, pues lo que hacen es medicina diferente a la tradicional pero tienen un papel fundamental en la recuperación de ese paciente. “Me gustaría compartir que creo que a la hora de someterse a algo así es súper importante que conozcas a los profesionales en los que te vas a poner a su disposición y que no lo hagas hasta estar 100% satisfechx con lo que te proponen.” Termina Ana Luisa.

Nota: La búsqueda de la felicidad y el bienestar físico y psicológico es una de las razones que el ser humano intenta alcanzar día a día. Aceptar todas las partes del cuerpo humano es difícil y, en muchas ocasiones puede ser desesperante. Afianzar una buena autoestima y desprender seguridad es un proceso largo y al que cada persona llega en un momento diferente de la vida. Desde este espacio web no queremos posicionarnos en ninguna parte del debate a cirugía sí o no, pues entendemos que cada persona tiene un concepto diferente de “cómo ganar autoestima” y todos son totalmente válidos, por lo que el debate debería ser inexistente.