El frenetismo con el que se mueve el mundo no es ninguna novedad y todo el mundo es consciente que el estrés genera en el cuerpo humano sensaciones desagradables que cabe intentar evitar. Pero, ¿Somos conscientes del problema real de padecer estrés crónico? ¿Sabemos que se ha diagnosticado un síndrome llamado “síndrome de burnout”? No solo la gente adulta puede padecerlo, ahora con la llegada del final de curso para los/las estudiantes donde se juntan exámenes, entregas, trabajos paralelos y prácticas se forma el caldo de cultivo perfecto para desarrollar este síndrome.

Nos hemos tomado un café con Marta Soro, psicóloga clínica, para que nos explique bien qué es este síndrome, sus síntomas y la verdadera forma de acabar con las sensaciones que provoca:

Pregunta: ¿Qué es el síndrome de burnout?

Respuesta: Más que un síndrome a mi me gusta llamarlo un estado. Este estado se caracteriza por un agotamiento mental, emocional y/o físico que aparece como consecuencia del estrés, insatisfacción o agotamiento continuado en el trabajo. Es lo que comúnmente denominamos como: “estar quemado” Surge progresivamente y es imprescindible detectarlo cuanto antes para evitar las secuelas físicas y psicológicas en el individuo.

P: ¿Puede que haya personas que infravaloren este síndrome? ¿Qué crean que estar bajo estrés constante no tiene efectos negativos en el futuro?

R: Por supuesto, puede que haya personas que lo infravaloren porque consideren el ”estrés” como algo fácilmente asumible. Sin embargo, no todos experimentamos las emociones de igual forma. De hecho, el estrés en el trabajo puede ser el detonante para que se activen o agranden otros focos de estrés en nuestra mente que anteriormente estaban compensados o aminorados (pareja, social, familiar, etc) Les diría que recuerden que, que ellos no sientan estrés o incluso sean capaces de gestionarlo no implica que los demás también. No invalides las emociones de los demás porque genera una enorme frustración e incomprensión la cual es a su vez una de las principales causas por las que la gente silencia su malestar.

P: ¿Como combatir el síndrome de burnout? ¿Tienes algún paciente que lo padezca?

R: Para combatir el burnout, lo principal es identificar que aspectos de tu trabajo lo están pudiendo mantener. El estrés puede llegar por múltiples vías a nuestras vidas e incluso aunarse a otras tensiones individuales presentes. Por tanto, el primer paso es identificar los detonantes. No obstante como pautas generales recomendaría trabajar en consulta los hábitos saludables, límites, motivacion, autocuidado, pensamientos limitantes, etc. Adaptando siempre el tratamiento a las necesidades individuales de cada uno. He tenido algún paciente que ha acudido con los síntomas iniciales del burnout, no obstante hemos podido intervenir a tiempo para que no se agravase, reduciendo los factores de riesgo.

P: Háblanos un poquito de los efectos físicos y psicológicos que tiene el síndrome

R: A nivel físico el burnout genera síntomas como: fatiga, pérdida de apetito, anhedonia, apatía, dolores musculares, migrañas, etc. A nivel psicológico, genera agotamiento, cansancio extremo, inhibición, nerviosismo constante, taquicardia, creencias limitantes, sentimiento de fracaso, baja autorrealización, etc. Todos estos síntomas son la consecuencia de mantener en el tiempo factores estresantes que terminan por repercutir en todas las áreas de nuestra vida (social, personal, familiar, laboral, etc) afectando a nuestra rutina y condicionando nuestros actos.

P: ¿Hay profesiones más propensas a padecer el síndrome?

R: Sin duda todas aquellas profesiones que estén más expuestas a vivencias o situaciones estresantes y/o conflictivas (sanitarios, cuerpos de seguridad, atención al cliente, profesores, etc.) son más proclives a generar sintomatología compatible con el burnout. No obstante, la aparición de estos síntomas depende en mayor medida de la capacidad de cada uno para gestionar situaciones estresantes de manera adecuada. Contar con herramientas que nos ayuden a gestionar el estrés, es un baza muy a nuestro favor para conseguir reducir la probabilidad de sufrir burnout.

P: Según dices, ¿pueden los sanitarios haber sido unos de los grandes afectados esta pandemia con el síndrome de burnout debido a la sobrecarga de pacientes?

R: Sin duda, los sanitarios pueden haber sido uno de los grandes colectivos afectados por el agotamiento extremo en el trabajo o burnout ya que han vivido una situación anormal en la que se les ha pedido que actúen de forma normal, teniendo que llegar a reprimir, en multitud de ocasiones, sus emociones por cumplir con la demanda de la situación. Han vivenciado durante un largo periodo de tiempo, acontecimientos potencialmente estresantes que han dejado sin duda una huella emocional. La alta autoexigencia así como la necesidad de estar alerta durante largas jornadas de trabajo, sumada con una base de incertidumbre y miedo, son uno de los escenarios más apetecibles para que se geste el burnout en los sanitarios. Esto añadido a la inseguridad en el cuidado del paciente, la sobrecarga de tareas, el miedo al contagio y el desconocimiento en el tratamiento y gestión de aspectos fisiopatológicos relacionados con la enfermedad, generan altas tasas de agotamiento y extenuación mental en los profesionales de la salud.