Por Cristina Sanchis

“No has conocido al chico adecuado”, “¡Te faltan experiencias!” o “Eres especial y tienes que estar con alguien especial” son algunos de los comentarios con los que ha crecido Olivia Ruiz ante su apatía a las relaciones de pareja y sexuales cuando parecía que al resto le entusiasmaba el tema. Al contrario de lo que pensaban sus familiares y amigxs, a Olivia no le hacía falta más experiencia, era asexual. Pero ni ella lo sabía.

Olivia Ruiz, influencer asexual en su TikTok.

Contexto social

“Este tipo de comentarios invalidantes y parejocentristas no se hacen desde la maldad o la falta de tacto (a diferencia de los comentarios violentos o las burlas) sino desde el desconocimiento absoluto, porque concebimos el mundo desde el prisma de unas determinadas normas sociales“, declara Olivia Ruiz, asexual y activista en redes sociales. Esta, ahora influencer, utiliza internet para divulgar contenido en español sobre su orientación sexual y ofrecer, tal vez, la información que a ella le hubiera gustado recibir desde niña.

Hablar de orientaciones sexuales distintas a la heterosexualidad y normalizarlas es algo en lo que la sociedad española ha avanzado mucho los últimos años. Según un informe publicado en 2020 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), España es el quinto país que mejor protege a la comunidad LGTBIQ+. Pese a los discursos de odio de algunos partidos políticos y los actos criminales relacionados con la orientación sexual de la víctima, es cierto que, en términos generales, la gente acepta, entiende y protege a la comunidad homosexual y trans. Pero, ¿pasa lo mismo con el colectivo asexual?

La asexualidad es leída como una elección muchas veces, como  un problema, como una fase o como algo que se puede resolver.

Olivia Ruiz, influencer asexual

Fue en 2013 cuando el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales dejó de considerar la asexualidad como tal. Hasta ese año esta orientación era considerada un trastorno curable. “Uno de los miedos más recurrentes que suele tener la gente asexual es el mismo que atravesaba a los hombres homosexuales a finales del siglo pasado: la negación de tu identidad, la patologización y el intento de “arreglarte” mediante terapia psicológica.” Explica Olivia cuando cuenta que la lucha del colectivo asexual va con más retraso que el resto y que se han dado casos de profesionales de la psicología y la sexología que han  tratado de “corregir” y “curar” a las personas asexuales, asociando esta identidad  a un trauma o problema de deseo.

Explicación didáctica de la asexualidad en el TikTok de Olivia Ruiz, asexual y activista

Activismo

El por qué pasa esto con el colectivo asexual para ella tiene una relación directa con el desconocimiento y la hipersexualización de la sociedad: “Hay que hacer un proceso de pararse un tiempo a deconstruir todas esas ideas y suposiciones que tenemos en mente por defecto, como que el sexo es sinónimo de amor y que es un paso necesario en una relación. No todo el mundo lo busca, no todo el mundo lo necesita, no todo el mundo experimenta atracción sexual, y no todo gira alrededor del sexo, aunque la sociedad sexocéntrica en la que estamos nos diga lo contrario.”

La protagonista cuenta que no siempre ha aceptado su orientación sexual. “Al principio, no es precisamente una alegría  darte cuenta de que tu orientación sexual no es normativa, y tienes que, además, empezar a aprender todo lo que implica esta identidad y deconstruirte”, insiste Olivia. La activista recuerda que es un proceso que lleva tiempo, angustia y malestar. “No obstante, la  comunidad asexual es muy grande, como también es grande la comunidad  bisexual o la homosexual. Conocerse y reconocerse como asexual te da herramientas para vivir mejor y te permite evitar situaciones nacidas de la presión social en las que quizás no te quieras involucrar, como tener relaciones sexuales de manera “normativa” con otras personas.”

Di mil vueltas buscando una explicación, pensando que era lesbiana y no lo quería  reconocer, pensando que tenía miedos y bloqueos por malas experiencias…

Olivia Ruiz, influencer asexual

Sexo y asexualidad

“Te sientes fuera de lugar, porque, en general, tu forma de relacionarte se centra sobre todo en lo afectivo, en lo amigable o en lo romántico incluso… más que en lo sexual”, explica Olivia. La activista y protagonista cuenta que cada persona asexual siente cosas parecidas pero no tiene porqué seguir el mismo patrón. Una persona asexual sí puede tener sexo. “Puedo decirte que hay personas asexuales que tienen pareja(s) y mantienen  relaciones sexuales, y otras que no. Alguna funcionan y otras no. Hay de todo, como todo en la vida.”

Olivia no representa a todas las personas asexuales. Cada uno toma una decisión diferente y se siente de manera distinta con las personas. Ella se denomina a sí misma asexual birromántica, lo que significa que no siente atracción sexual pero sí romántica por ambos sexos. Como cuenta la influencer hay personas que buscan tener una pareja y otras que no, rasgo más anclado a la personalidad de la persona en cuestión y a sus creencias que a la orientación sexual.

Hay un morbo enorme sobre la intimidad de la persona  asexual en cuanto a relaciones sexuales se refiere, a ver qué hace, a ver qué no hace, a ver cuándo fue la última vez que estuvo con alguien…

Olivia Ruiz, activista asexual

Redes sociales

Para Olivia las redes sociales han resultado ser una fuente de información tanto para recibirla como para darla. Ha encontrado en ellas a mucha gente igual, que sentía lo mismo y que había experimentado sentimientos muy similares. Ha sido gracias a ellas como se ha dado cuenta de que pertenece a un colectivo muy grande, de que existen muchos otros y de que toda la sociedad debe abrir la mente a las realidades existentes.

Sorprende cuando habla de las redes. Lo hace confiada, tranquila y viendo estas como un lugar donde se siente ella. “En los vídeos y post que yo comparto en mi perfil de Instagram, no hay nada de hate. En los comentarios, prácticamente todo son elogios y agradecimientos”, dice cuando habla de sus seguidores. Aunque reconoce que en otras plataformas sí hay alguna voz disonante no les da importancia pues son muchos más los comentarios positivos y de gente con la mente abierta que quiere aprender sobre la asexualidad.

Acaba con la mención de algunos referentes que a ella le ayudaron en su proceso de aceptación a recabar información con la que entenderse. Menciona, visiblemente animada y enterada, a algunxs YouTubers con los que aprendió: Ángela Vicario, influencer asexual, Pablo Ortiz, de la Asociación Catalana de Asexuales o Martina González Veiga, psicóloga y sexóloga referente en España. Recalca la labor de Isa Duque, más conocida como la Psico Woman y que Olivia define como “una gran profesional de la psicología, de  la sexología, de la educación en igualdad y de los buenos tratos.”

Olivia Ruiz es una entre muchas personas que buscan que se les respete y se les entienda como se ha hecho, de manera general, los últimos años con otras orientaciones sexuales no normativas. Busca que la sociedad reaccione y vea la asexualidad una cosa tan natural como la vida misma. “Nos olvidamos de que cada persona ve la realidad de un color diferente en función de su realidad y conocimiento situado. Porque la realidad no es monocromática, sino multicolor.”