TOC de hacer daño

Por Blanca Escribano

A los 7 años, el TOC apareció en la vida de Arianna en forma de pensamientos obsesivos sobre hacer daño a su familia. Pensamientos que aparecían de repente, sin ninguna explicación y sin que ella pudiese controlarlos. “Creía que iba a ser una asesina, que estaba en mi mente y que cualquier día perdería el control”, nos cuenta.

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno mental en el cual las personas tienen pensamientos (obsesiones) y comportamientos repetitivos que los impulsan a hacer algo una y otra vez (compulsiones). Para Arianna, la obsesión venía con la posibilidad de matar o maltratar a alguien de su familia. Por ello, este tipo de TOC lleva al aislamiento, la soledad y a pensamientos suicidas.

El TOC de hacer daño consiste en pensamientos obsesivos sobre la posibilidad de matar o dañar a quien quieres sin poder controlarlo

“En las peores etapas hacía que me aislara, que me sintiera una persona peligrosa, que pusiera “barreras” al dormir por si me despertaba sonámbula y
hacía daño a alguien (nunca me he despertado sonámbula), que guardara bien cualquier objeto punzante en cajones cerrados, o cualquier lápiz, grapadora, lo que fuera”, explica.

El TOC de hacer daño afecta precisamente a personas muy sensibles y empáticas, que nunca harían daño a nadie. Y claro, ¿qué podría ser peor que el hecho de que alguien hiciera daño a las personas que más quieren? Hacerle daño ellos mismos. Perder el control y acabar con la vida de las personas más importantes para ellos.

TOC de hacer daño / Harm OCD (eng. subs) - YouTube
Video de su canal de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=EITeHlgmla0

“Al final todo puede ser potencialmente un arma para hacerle daño a alguien, así que evita juntarse con las personas que más quiere, aislándose y sufriendo en silencio porque claro, ¿cómo le dices a tu pareja que al besarle te ha venido un pensamiento de estrangularle? Es complicado”, explica Arianna.

Para ella, su diagnóstico no fue fácil. Con 14 años sufrió anorexia nerviosa, por lo que tuvo que ingresar en una planta de Psiquiatría donde le diagnosticaron el TOC. “En ese momento, el TOC estaba totalmente relacionado con los rituales que me hacía llevar a cabo la anorexia: hacer ejercicio a diario (siempre el mismo, a la misma hora, con los mismos movimientos), desayunar, comer y cenar exactamente lo mismo, rutinas de horarios estrictas, etc.” Por lo que fue bastante tiempo después cuando, por sí misma, encontró un vídeo sobre el TOC de hacer daño.

Así, investigando en Internet, se dio cuenta de que se sentía, quizás por primera vez, reflejada y comprendida. Sus obsesiones empezaron a tener sentido, tenían una explicación, un por qué. Sin embargo, eso no hizo que dejase de sentir vergüenza y culpa por sus pensamientos.

Según la OMS, el TOC es una de las 20 enfermedades más discapacitantes del mundo


Tardó unos años más en sentirse preparada para hablar del tema. “En verano de 2020 tuve una recaída y durante varios días no podía quitarme de la cabeza este tipo de pensamientos, especialmente con mi madre y con mi pareja, dos de las personas que más quiero. Finalmente encontré un vídeo muy bueno de unas psicólogas que hablaban específicamente sobre este TOC durante más de una hora. Lo escuché, reflejándome en todo y quedándome más tranquila. Lo vi más veces. Me sentí muy aliviada y tranquila. Le puse nombre. Fue entonces cuando hablé con mi madre y mi pareja, y lo entendieron perfectamente“.

Ahora sabe reconocer esos pensamientos y gestionarlos. “Sé como soy y nunca haría daño a la gente que quiero”, expresa. Según la OMS, el TOC es una de las 20 enfermedades más discapacitantes. Cerca del 3% de la población mundial padece de algún tipo de Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Cuando Arianna empezó a hablar de esto haciendo vídeos para sus redes sociales, buscaba ser esa referencia que a ella tanto le había ayudado encontrar. Después de pasar por varios ingresos y de haber sufrido abusos por parte de profesionales de la sanidad, Arianna encontró en Internet una forma de expresión. “Recibí muchos comentarios positivos, pero también había personas que decían que cualquier día yo iba a hacer daño a alguien, que debería estar encerrada “para prevenir” y muchas cosas de ese tipo”, cuenta.

Al preguntarle a Arianna sobre la estigmatización del TOC en la sociedad, no duda en contestar que aún no somos conscientes de lo que este supone. “Es muy común que se piense que las personas obsesionadas con la limpieza tienen “manías” que serían fáciles de quitar, ignorando que es literalmente inconcebible para esas personas saltarse sus rituales y que lo pasan muy mal, nadie se lava las manos hasta hacerse heridas por gusto”, explica. Por ello Arianna lo tiene claro: “Nunca dejaré de repetir que me encantaría que
hubiera charlas sobre salud mental en los institutos, sería muy importante”.