Estamos acostumbrad@s a pensar que nuestro físico lo dominamos nosotr@s, que podemos manejar la grasa acumulada en nuestras piernas, nuestros brazos e, incluso, tener la capacidad de reducir o cambiar aquello que no nos gusta pero, ¿y si por mucho esfuerzo que hagas, tu cuerpo no puede cambiar?

Este es el caso de Anna Martínez, @mediterraneanna_, Coach nutricional y Asesora en nutrición, que se enteró, por casualidad y gracias a un post que vio su hija en internet, que sufría Lipedema. Una enfermedad que se caracteriza por el acumulo de grasa patológica predominante en extremidades.

Como a Anna, las afectadas describen cierto dolor en las piernas, pesadez, fácil aparición de moretones, arañas vasculares, piel fría o entumecimiento. Y, lo más peligroso de su ignorancia es que, conforme se va desarrollando, es común que aparezcan importantes problemas psicológicos, entre ellos TCA, depresión, etc.

La enfermedad no es meramente estética, como asegura Anna, también afecta a nivel circulatorio, linfático, a las articulaciones, llevando con el tiempo y en estados avanzados a la incapacidad motora parcial de las extremidades. Pero, no queda ahí, a nivel psicológico puede causar trastornos de la conducta alimentaria, depresión o ansiedad, entre otros.

Sin medicación indicada, a nivel sanitario se tratan síntomas adyacentes con suplementos, probióticos, cremas y drenajes linfáticos.

Personalmente, Anna nos ha confesado que para ella la enfermedad es un lastre, tanto a nivel físico, cuando siente que lleva un pantalón y/o unas mangas de plomo, además de soportar el dolor y los morados espontáneos día a día. Además del nivel psicológico, por ser consciente que su cuerpo se sale de los cánones y patrones impuestos por la sociedad, por el mercado, por el consumo…

«No encajas en los modelos gráficos, ni visuales, del mundo que te rodea, y tampoco encajas en los modelos tangibles»

Cuando le preguntamos sobre la importancia de acudir a terapia para tratar la escasez de amor propio causado por el Lipedema, Anna admite que hizo terapia psicológica, psicoanálisis, coaching, yoga, meditación desde los 15 años, en diferentes momentos de su vida. Le sirvió mucho “entender quién era, autoconocerme y descubrirme”. “No merezco no quererme, no merezco valorarme por juicios ajenos, externos. Hoy sé quién soy, soy una buena persona, y ahora me amo”

Su historia ahora llega hasta las redes sociales para tratar de dar visibilidad y ayudar a aquellas personas que se han sentido como ella en algún momento. “En mi perfil de Instagram me muestro tal cual soy, de hecho, si lo analizas, va evolucionando conmigo, ha cambiado mucho, y no quise borrar los inicios, porque me representa, es mi historia.

Empecé compartiendo mis recetas “saludables” (o lo que creía que era saludable para mí en ese momento), luego fui descubriendo que, cambiando mi alimentación, estaba logrando mejoras en mis enfermedades autoinmunes, más tarde despierto en el tema del lipedema… 

Fue tan fuerte ponerle nombre, que di un cambio radical no sólo en mi alimentación, sino en mi estilo de vida. Al haber tanta incertidumbre y desconocimiento por parte de los médicos, me sentí incomprendida, pero al final, decidí empoderarme, dejar de ser “paciente” y accionar como protagonista de mi salud…. Tengo que confesar que se me fue de las manos, jajajaa, actualmente soy coach nutricional, asesora en nutrición por UOC, estudiante de Health Coach en la Asociación Latinoamericana de Health Coaching y Técnico Superior en Dietética; además estoy constantemente haciendo cursos y talleres y formaciones sobre nutrición y Lipedema.” 

No merezco no quererme, no merezco valorarme por juicios ajenos, externos. Hoy sé quién soy, soy una buena persona, y ahora me amo«

Ahora, su Instagram se ha convertido en una comunidad de estilo de vida saludable, con recetas antiinflamatorias, consejo de salud y, por supuesto, empoderamiento femenino. Incluso, ha llegado a crear grupos de autoayuda en Whatsapp, asociaciones, compartir datos, información, experiencias, descuentos…

Pero, a pesar de que admite que sería una ventaja la existencia de más información sobre la enfermedad en los principales canales de comunicación, asegura que cuentas importantes como Freeda, que hizo una publicación sobre esta, marca un antes y un después en la trasmisión y visibilidad de esta enfermedad.

Aún así, insiste que desde la Seguridad Social se investigue, se le dé la importancia que tiene en todos los aspectos, que se elabore un protocolo de tratamiento integral, que aborde los aspectos físicos y psicológicos de todas las afectadas. Y, sobre todas las cosas, que haya un diagnóstico precoz y tratamiento, para todas.