Por Cristina Sanchis y Alba Martínez

Hablar de manera clara sobre la homosexualidad es algo que todavía cuesta en muchos ámbitos de la vida cotidiana. Aunque con los años se ha avanzado, y mucho, parece difícil admitir en diferentes situaciones que te gustan las personas del mismo sexo. En el mundo del deporte la homosexualidad, en cambio, tiene muchos vértices. Según la disciplina que se practique, a una persona se le asigna directamente una orientación sexual: ¿Alguien se imagina a su futbolista preferido diciendo que tiene novio? ¿Pero a que sí que te imaginas a una futbolista diciendo que es homosexual?

Dar por hecho los gustos sexuales de una persona por el deporte que practican es igual de improducente que hacerlo por cómo van vestidos o cómo hablan. Aún así, todos, pecamos de etiquetar con prejuicios. El problema está, también, cuando esos prejuicios parecen inquebrantables ¿Qué pasaría si el futbolista que te has imaginado antes admitiera que es homosexual y tiene NOVIO? ¿Realmente son todos los deportistas que conoces heterosexuales o tienen miedo de reconocer su orientación por perder simpatía entre el público?

Aunque son preguntas para las que no hay respuesta directa, se puede intuir qué pasa en el deporte masculino profesional. «No chutes como un maricón» o «corres como una niña» son algunas de las frases con las que ha crecido Víctor Gutiérrez, waterpolista de la selección nacional y el Club de Natación de Terrassa. «Estas frases van haciendo mella y calando y así se genera un entorno tóxico en todo el deporte.»

«Vemos como cada fin de semana, en los estadios de fútbol, corean 40.000 0 50.000 personas ‘maricón’ sin que pase absolutamente nada»

Víctor Gutiérrez, waterpolista

No hace falta pensar en fútbol masculino de primera división para observar este tabú sobre la orientación sexual. Víctor también ha padecido la homofobia dentro de su disciplina y asegura que recuerda haber sido insultado siempre con la palabra «maricón». Con cierta emoción habla, en concreto, de unos episodios que tuvieron lugar la temporada pasada donde dice que los insultos estaban dentro y fuera del agua. Situación que le afectó a nivel personal «Si ni si quiera para mí, ya teniendo 30 años, habiendo visibilizado mi orientación hace 5 años y siendo una persona mediática, el deporte era seguro, ¿Qué cosas le podrían pasar a un chico/a de 12,13 o 14 años que no se entiende?«

Por la misma línea, Carlos Peralta Gallego, nadador olímpico , 8 veces récord de España y 21 veces campeón de España, para el cual la natación comenzó siendo un hobby que tomó importancia en su vida poco a poco, admite que «en el deporte hay mucho sexismo y mucho odio hacia lo femenino», tanto que incluso «a las personas gays se les asemeja a la feminidad y por tanto a no ser tan validos en el deporte, cuando ninguna de las dos realidades es cierta», asegura.

Sin duda alguna, el mensaje de homofobia llega a los y las adolescentes que se inician en una práctica deportiva. En un momento personal donde sigues sin conocerte, escuchar estos mensajes puede ser destructivo. Víctor era adolescente cuando, poco a poco, empezó a contar quién era realmente. Con 18 años inició un camino con muchos pasos hacia delante (y otros muchos hacia atrás) que hizo que el deportista pudiera finalmente visibilizarlo y hacerlo público.

Por su parte, Carlos comenzó a tomar importancia dentro del colectivo al ver las redes sociales como un escaparate necesario para darle voz, «creo que era necesario dar a conocer a deportistas reconocidos como personas LGTBI y visibilizarnos para ser ejemplos para otrxs».

El waterpolista tiene claro por qué los deportistas masculinos no hablan o mienten sobre su orientación sexual y lo relaciona a una homofobia intrínseca en el mundo del deporte masculino. «No sabemos lo que nos va a esperar una vez demos ese paso», dice al hablar sobre confesar la orientación sexual. Él, sin embargo, decidió hace tiempo romper el silencio y trabaja, ahora, para difundir sus valores y hablar del colectivo LGTBIQ+ en positivo. «Desgraciadamente, cada vez que se habla de deporte y del colectivo lo hacemos por un abuso, por una agresión, por un insulto… es muy importante denunciarlo, pero también poner en valor las cosas buenas.»

«Es necesario dar a conocer a deportistas reconocidos como personas LGTBI y visibilizarlos para ser ejemplos para otrxs»

Carlos Peralta

Nunca es fácil abrirse en un mundo donde sabes que el primer mensaje que vas a recibir es de odio. Por ello, muchos deportistas actualmente siguen sin sentirse libres. «Para mí», admite Carlos, «Hubo dos momentos, el decirlo y el hacerlo público. Sin duda, el decirlo no fue tan bueno como decirlo público. Siempre digo que, cuando se lo dices a todos no pueden hacer nada para que te dañe porque no hay nada que decir«.

Por ende, Carlos resalta que, desde las instituciones u organizaciones deportivas «debería incluirse en la formación de profesionales como entrenadores la tolerancia cero ante lgtbifobia y luego incluirlo en las medidas de protección de las competiciones y ejemplo de prácticas en los clubes».